Crece la resistencia de los ganaderos europeos a la alianza Mercosur-UE

Es por la mejora en la oferta para el ingreso de carne del bloque sudamericano a Europa. La negociación igual avanza, a paso lento.

Desde Bruselas. Especial para Clarín

Los negociadores de la Unión Europea (UE) y Mercosur se reunieron de nuevo ayer en Bruselas tras las intensas conversaciones de la semana pasada, que incluyeron la visita durante dos días a la ‘capital’ europea de los cancilleres del bloque sudamericano.

Si el viernes se cerró una semana de avances hacia el acuerdo, este lunes la cita entre el negociador de Mercosur, Ricardo Costa Filho, y de la UE, Sandra Gallina, habría servido para hacer balance de lo acordado hasta ahora y establecer donde están los diferendos todavía por solucionar.

Las reuniones seguirán con la mira puesta en una cita en Asunción el 26 de febrero. Ese día y si los avances se sostienen, aseguran las fuentes europeas consultadas por Clarín, podría ser la fecha clave para anunciar el acuerdo.

Los europeos repiten que la precampaña electoral para las presidenciales brasileñas de octubre podría detener las negociaciones. Si a esos comicios se le suman las elecciones europeas de mayo de 2019, el acuerdo podría sufrir un retraso de año y medio si no se cerrara en las próximas semanas.

La Comisión Europea, encargada de las negociaciones en nombre de los 28 países del bloque, mantiene silencio oficialmente, pero las fuentes al tanto de las conversaciones llevan días asegurando que hay avances y que el acuerdo está cerca y faltan cerrar unos pocos capítulos.

El gran diferendo sigue estando en la cuota de carne a bajo arancel que permitirían los europeos. Si la última oferta oficial fue de 70.000 toneladas anuales, la semana pasada los europeos la subieron hasta 99.000 toneladas, mitad carne fresca refrigerada y mitad congelada para ser procesada en Europa.

Para que los países de Mercosur aceptaran esa oferta de 99.000 toneladas, todavía lejos de las 150.000 que exigen Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, los europeos habrían presentado una “propuesta técnica” para salvar el obstáculo de la carne y encarrilar el acuerdo.

Los negociadores de Mercosur se comprometieron a estudiar esa propuesta y a dar una respuesta esta semana. Si la aceptaran, quedaría por negociar, a cambio de la subida de 70.000 a 99.000 toneladas de carne, un mejor acceso a Mercosur a los lácteos y los autos europeos.

Este lunes no se informaron avances en otros capítulos que faltan por acordar, como las normas de origen, las licitaciones públicas a nivel nacional y regional y el acceso de las empresas europeas a los servicios marítimos de Mercosur. También faltan flecos en el capítulo de propiedad intelectual.

Los ganaderos europeos aumentan su presión contra el acuerdo por su temor a la llegada a Europa de más carne de Mercosur. La noticia de que la cuota de carne a bajo arancel podría subir de 70.000 a 99.000 toneladas no hizo más que alentar sus protestas. La mayor organización de granjeros europeos, Copa-Cogeca, dijo que el aumento de la cuota es “inaceptable”.

Tras recordar que más del 75% de la carne de ternera que importan los 28 países de la UE proviene de Sudamérica, esta organización advirtió que “no es el momento de hacer esta propuesta, cuando todavía no sabemos el impacto que tendrá la salida del Reino Unido de la UE”. Irlanda es uno de los países más reticentes a aumentar la cuota a la carne: exporta el 52% de su producción al Reino Unido y la salida de ese país del mercado europeo podría afectarla.

 

FUENTE: CLARIN- www.clarin.com- 05/02/2018

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