Una nueva generación de consignatarios

La coyuntura de la invernada y el gordo, y el peso mínimo de faena son algunos de los temas abordados por Carlos Colombo, Director de Colombo y Magliano y Presidente del Centro de Consignatarios. Un joven liderando el sector comercial, muestra del dinamismo que va cobrando la ganadería.
 
 
Con 41 años, Carlos Colombo es Director de Colombo y Magliano y Presidente del Centro de Consignatarios de Productos del País (CCPP). Es la tercera generación en la empresa consignataria y el titular más joven en la historia de una entidad con más de cien años de trayectoria. Desde ese lugar, este año será protagonista de dos hechos de importancia: el traslado del Mercado de Liniers al nuevo predio de Cañuelas y el 80° aniversario de la firma.
 
“Para mí, ser presidente del Centro es un gran desafío y una gran responsabilidad. Hay un grupo de consignatarios jóvenes pujantes, soy uno de ellos. Encima nos toca atravesar la mudanza del Mercado, un hecho histórico. Ya empezamos la obra y estamos trabajando con los arquitectos en ajustar el diseño del predio”, dijo a Valor Carne, al inicio de una charla que también abordó temas de coyuntura de la comercialización de hacienda.
 
En un contexto donde el financiamiento está al tope de las preocupaciones empresariales, el CCPP lleva adelante una búsqueda de inversores para la obra. “Semana a semana se van agregando nuevos interesados, aunque por el momento está financiado en un 100% por los consignatarios, tanto la compra del campo como las instalaciones. Es un emprendimiento totalmente privado, una muestra de la confianza en la evolución de la ganadería, más allá de las dificultades del momento”, sostuvo.
 
La coyuntura
 
Para Colombo, el negocio atraviesa un “escenario cambiante”, con un primer golpe que provino de la macroeconomía ya en el primer semestre de 2018. “Hasta abril era un año normal. Entonces, se produjo la disparada del dólar y las tasas, generando un fuerte impacto sobre la operatoria”, señaló.
 
 
Los cambios prosiguieron en este 2019 con la irrupción de una nueva medida oficial. “La resolución que baja el peso mínimo de faena de hembras modificó el mercado de la invernada. Las terneras de arriba de 300 kg venían pagándose muy bien, pero hubo un giro inesperado, nadie preveía que en 15 días iban a cambiar las reglas ya que a partir del 15 de abril el kilaje mínimo será de 250/260 kg, cuando ya estaba todo armado para terminarlas más pesadas”, afirmó. Y opinó que “una medida de esta naturaleza debería tomarse con varios meses de antelación porque los productores planifican su actividad de acuerdo a los mercados, con gran anticipación”.
 
Más allá de la forma de implementación, Colombo consideró que “la prohibición nunca es buena” y apuntó contra el sistema de penalidades vigentes. “Si la ternera es más liviana se le cobra $ 12 mil de multa al productor, cuando vale $ 14/15 mil, no más, o sea que pierde el 80%. Si las terneras no engordan por una cuestión sanitaria, por ejemplo, tiene doble castigo: por un lado, la baja productividad y por otro la sanción”, subrayó.
 
En ese sentido, Colombo entiende que es necesario levantar gradualmente el peso mínimo, pero, a la vez, premiar vía desgravación impositiva al que hace animales más pesados, de más de 115 kg la media res. “Los consignatarios lo propusimos en la Mesa de las Carnes, es algo totalmente posible, hicimos un estudio que lo demuestra”, contó.
 
¿Cómo se irá adaptando la oferta con la nueva regla? “Al productor no le conviene hacer una ternera de 250 kg para faenarla; no le deja plata, es más interesante llevarla a 380-400 kg. Probablemente, esa ternera se pague más como invernada que para faena. Entonces, con esta medida, no es que todo el mundo saldrá a producir terneras más livianas, el mercado se regula solo”, proyectó.
 
 
Sin embargo, el financiamiento aparece como la principal limitante para avanzar hacia animales de mayor kilaje. “El descubierto tiene tasas que a veces llegan al 80 a 100% y es imposible operar de esa forma a corto plazo y menos a mediano plazo”, aseveró Colombo.
 
La invernada y el gordo
 
Yendo a los números, Colombo repasó cómo se fueron acomodando los precios a la salida del destete. “Como todos los años se produce un gran cuello de botella, una problemática que habrá que ir mejorando. Hace un mes no había terneros abajo de $ 70 por kilo y hoy el macho ya está en $ 60/65 y la hembrita en $ 65/70”, detalló.
 
En cuanto al gordo, recordó que hay dos mercados bien diferenciados. “Un novillo de consumo está entre $60 y $65 y uno tipo exportación vale $ 68/72 en Liniers. Parece poco, pero en una jaula de 15 mil kilos significa un plus de unos $ 75/80 mil, es mucha plata. Además, la vaquillona pesada se paga casi como un novillo apto para terceros países y los MEJ también tienen un extra; es decir, todo lo que tiene caravana recibe algo más”, aseguró.
 
Mirando hacia adelante, Colombo es optimista aunque cauto. “Va a ser un año más duro que el anterior, pero pienso que aún así las perspectivas para el negocio son buenas”, confió.
 
 
Entre las dificultades destacó el proceso electoral, la paridad cambiaria y el limitado poder adquisitivo de los consumidores. “Para que no se dispare el dólar van a mantener las tasas altísimas, lo que limita mucho el crédito y la producción. Hoy se engorda con lo que se tiene en la mano, no da para endeudarse. Y en el gordo de consumo estamos atados al bolsillo de la gente, el mercado a partir de mediados de mes se pone cuesta arriba”, planteó.
 
80° aniversario
 
Reconociéndose como emergente de la tercera generación de la empresa familiar, Colombo se detuvo a pensar en sus orígenes, en un año en el que Colombo y Magliano cumple 80 años de vida, habiendo atravesado escenarios de fuertes turbulencias en el sector ganadero y en el país.
 
“Mi familia era de Eduardo Castex, La Pampa, y vino a Buenos Aires a competir con las grandes casas comercializadoras de hacienda. Empezamos con los lanares y porcinos, y luego pusimos el foco en los bovinos. Hoy somos referentes en la actividad”, resaltó con orgullo. Y detalló: “Hemos pasado de todo, buenas y malas, hasta nos cerraron la consignataria por no aceptar imposiciones arbitrarias en la época de Guillermo Moreno”.
 
Finalmente, destacó porqué llegaron a esta importante posición en el comercio de hacienda. “Siempre trabajamos comprometidos con nuestra visión del negocio. Por eso hoy tenemos una actividad muy fuerte en todo el país, con un equipo de representantes que son nuestra fortaleza”, aseguró. ¿Festejos? “Habrá una serie de eventos y remates aniversario, pero lo más importante es que lo celebraremos trabajando, fieles a nuestra historia”, concluyó.
 
 
FUENTE: VALOR CARNE- www.valorcarne.com.ar- 10/04/2019

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